¿Vacaciones de lectura o tortura veraniega? Cómo lograr que lean en julio sin activar el modo «drama familiar»
Imagínate la escena de cada mes de julio. Treinta y ocho grados a la sombra en el termómetro. Tu alumno Lucas, que ha sudado tinta china para arrancar las frases en tercero de primaria, está sentado frente a un clásico de la literatura juvenil de doscientas páginas que le ha recomendado el colegio. Su madre…
