Cuando era pequeño: escribir bien en pasado

El valor del pretérito imperfecto contado desde la infancia

Aprender el pretérito imperfecto puede parecer una tarea aburrida si solo se presenta como una lista de terminaciones verbales. Sin embargo, con actividades como esta, en la que los alumnos recuerdan cómo eran o qué solían hacer de pequeños, el aprendizaje se vuelve personal, emocional y duradero. Las frases se llenan de recuerdos y sentido y aprendemos a escribir bien en pasado.

El recurso conecta directamente con las vivencias de cada estudiante. Al compartir frases como “Cuando era pequeño, soñaba con tener un dragón” o “Cada tarde merendaba pan con chocolate”, el alumnado comprende que este tiempo verbal sirve para hablar de lo que era habitual, de lo que formaba parte de su mundo cotidiano. Además, al usar el lenguaje para contar historias reales, se afianzan mejor las estructuras sin tener que memorizarlas de forma artificial.

En el aula, podemos usar este tipo de propuestas como disparadores de escritura, conversaciones en pequeños grupos o ilustraciones de frases propias. Así logramos que la gramática no sea un fin en sí misma, sino una herramienta para expresarse con claridad, para recordar, y para disfrutar del placer de contar.

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