A veces, en nuestras clases de primaria, parece que mirar el papel del vecino es el pecado capital definitivo. Sin embargo, la dinámica de policías y ladrones le da la vuelta a la tortilla y convierte ese «cotilleo» pedagógico en una herramienta de evaluación formativa de primer nivel. Basada en las propuestas de Mariana Morales y Juan Fernández, esta técnica permite que el alumnado sea consciente de lo que sabe y, sobre todo, de lo que puede aprender de los demás. En este artículo, te explico cómo organizar este «atraco» al conocimiento de forma ordenada, divertida y muy productiva para tu día a día en el aula.

El organizador gráfico de la dinámica de policías y ladrones
Para poner en marcha la dinámica de policías y ladrones, lo primero que necesitamos es un sencillo organizador gráfico dividido en dos columnas. En la parte izquierda, la de los «policías», los alumnos deben anotar de forma individual todo lo que recuerdan o conocen sobre el tema que estamos tratando, ya sea el ciclo del agua o los diptongos. Por tanto, esta columna representa su zona de seguridad, aquello que custodian y dominan sin ayuda externa. De hecho, es fundamental que este primer paso sea silencioso para que cada niño se enfrente a su propia hoja de ruta mental. Sin embargo, la magia ocurre en la parte derecha: la columna de los «ladrones».
Aquí es donde anotarán todas aquellas ideas, conceptos o detalles que no tenían en su lista original, pero que van a «robar» (con todo el permiso del mundo) de sus compañeros. También es una forma excelente de que el docente detecte qué ideas están más asentadas en el grupo y cuáles necesitan un refuerzo extra antes de seguir avanzando. Por consiguiente, el error o el desconocimiento inicial dejan de dar miedo para convertirse en un espacio vacío que estamos deseando llenar con lo que otros han descubierto. Además, este formato visual facilita que el alumno vea, de un solo vistazo, cuánto ha crecido su conocimiento gracias a la interacción con el resto de la clase durante la sesión.

Fases de la dinámica de policías y ladrones en grupos
Si trabajas con mesas agrupadas, la dinámica de policías y ladrones tiene una variante especialmente potente que evita el caos inicial y fomenta la cohesión del equipo. Una vez que han completado su columna de policías, los alumnos hacen rotar sus folios hacia la derecha dentro del propio grupo.
Además, en esta primera fase de «lectura de reconocimiento», solo pueden mirar lo que sus compañeros han escrito, sin posibilidad de anotar nada todavía, lo que genera una expectación muy curiosa. Por tanto, cuando el folio original vuelve a las manos de su dueño después de haber pasado por todo el equipo, el alumno ya tiene una idea clara de qué le falta.
En cambio, si el profesor lo permite, pueden empezar a rellenar su columna de ladrones con lo que han visto en sus compañeros más cercanos.
De hecho, este paso intermedio sirve de entrenamiento para la gran fase final: el momento de levantarse. También ayuda a que los alumnos que suelen estar más perdidos se sientan respaldados por el conocimiento de su pequeño círculo antes de salir a «explorar» el resto de la clase. Sin duda, es un proceso de andamiaje perfecto donde la información fluye de manera natural y sin la presión de una corrección tradicional. Por otra parte, establecer un tiempo límite para cada fase ayuda a mantener la energía alta y evita que se distraigan con cuestiones ajenas a la tarea propuesta inicialmente.
Aplicaciones prácticas de la dinámica de policías y ladrones
Llevar la dinámica de policías y ladrones a la práctica es tan sencillo como preparar una plantilla clara y establecer las reglas del juego. Por ejemplo, puedes decirles que el mejor «ladrón» no es el que más copia, sino el que mejor selecciona las ideas que le ayudan a completar su misión.
Además, es muy útil que el docente camine por el aula observando qué términos se están «robando» más, ya que eso indica qué partes del tema han resultado más interesantes o fáciles de entender para ellos.
Sin embargo, recuerda que el ambiente debe ser distendido; a los niños de primaria les encanta la idea de que, por una vez, el maestro les pida que se levanten a ver qué ha puesto el otro.
También es una oportunidad de oro para trabajar la caligrafía y la capacidad de síntesis, ya que deben anotar rápido para poder seguir investigando otros folios. Por tanto, esta actividad se puede usar tanto al inicio de una unidad para activar conocimientos previos como al final para repasar antes de un proyecto. Al terminar, verás cómo sus columnas de «ladrones» están llenas de un aprendizaje que ellos mismos han salido a buscar, lo cual es mucho más valioso que cualquier lección magistral.

Asimismo, podemos concluir la sesión pidiendo que compartan cuál ha sido el «botín» más valioso que han encontrado en el aula. De hecho, esto refuerza el valor de la generosidad cognitiva y el reconocimiento del talento ajeno entre iguales.
Resumen del artículo
En resumen, la dinámica de policías y ladrones es un recurso de evaluación formativa que transforma el aula en un mercado de ideas. Al estructurar la actividad en las columnas de lo que sé y lo que «robo», fomentamos la metacognición y el aprendizaje entre iguales de forma lúdica. Gracias a las fases de rotación cooperativa y movimiento libre, conseguimos que cada estudiante se haga responsable de completar su propio conocimiento apoyándose en el éxito de los demás.
Enlaces externos
- Investigación Docente (Blog de Juan Fernández): Artículos sobre psicología del aprendizaje y evaluación formativa escritos por uno de los referentes del tema. https://investigaciondocente.com/category/evaluacion/
- Publicaciones de Evaluar y Aprender (Mariana Morales): Selección de recursos y libros sobre cómo mejorar la calidad educativa a través de la evaluación. https://evaluaryaprender.com/publicaciones/
